Entrar en la zona de exclusión de Chernóbil pone los pelos de punta. A apenas dos horas de la bulliciosa capital ucraniana, el silencio, el abandono y la desolación nos recuerda, al ritmo que nuestro contador geiger se acelera, que nos aproximamos al escenario de la peor catástrofe nuclear en la historia de la energía nuclear civil, el reactor número 4 de la central soviética de Chernóbil, que, hace ahora 25 años, el 26 de Abril de 1986, explotó, expulsando al aire materiales altamente radiactivos desde el interior de su núcleo, contaminando así, en mayor o menor medida, gran parte de Europa, y dejó inhabitables 60.000 kilómetros cuadrados, principalmente en Bielorrusia, Ucrania y Rusia.