Los niveles de radiactividad detectados en un radio de 40 kilómetros en torno a la central nuclear de Fukushima-1, la más afectada por el terremoto de nueve grados en la escala de Richter que el 11 de marzo sacudió la costa noreste de Japón, superan en 400 veces los habituales, según ha informado el Ministerio de Ciencia del país asiático.