El caos se está adueñando de la planta coruñesa de residuos sólidos urbanos de Nostián, ante el conflicto laboral que enfrenta a los trabajadores y la dirección de la empresa Albada, concesionaria de unas instalaciones que reciben y tratan la basura generada por más de 400.000 habitantes de nueve municipios de la comarca. La decisión de los empleados de dejar de realizar horas extraordinarias, ante la nula respuesta a su demanda de negociación del convenio laboral, provoca que toneladas de basura sin tratar sean descargadas desde la semana pasada al aire libre, en una explanada dentro del recinto.