Madrid todavía carece de un plan para actuar contra el ruido, aunque cerca de medio millón de sus habitantes (uno de cada seis residentes) soportan niveles superiores al máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (65 decibelios). Y eso sólo teniendo en cuenta el ruido procedente del tráfico. Son datos procedentes del mapa estratégico que se aprobará mañana, con un año y medio de retraso, en la Junta de Gobierno. El plan de acción que se debería seguir para reducir esta molestia tan instalada en las calles de la ciudad no se espera hasta dentro de al menos otros seis meses. También llegará tarde.