El Ejército de Pavía fue más fuerte porque ellos no empuñaban más armas que su voz. Pero antes de que los mataran, pudieron gritar que lo que allí estaba ocurriendo era un atentado contra el medio ambiente. Riotinto (Huelva), 1888: miles de vecinos se manifestaban contra la contaminación que generaba la mina en la primera protesta ecológica de España. Cientos de ellos, abanderados por la Liga Antihumista, fueron asesinados por unos militares subordinados al colonialismo inglés que, además del yacimiento de cobre, explotaba los trabajadores.