Una fuga de 25.000 litros de agua radiactiva en la nuclear de Ascó I (Tarragona) vertió líquido contaminado sobre 14 operarios de la planta que trabajaban en el edificio de contención donde se aloja el reactor, que se encuentra parado por recarga de combustible. El incidente, ocurrido a mediados de esta semana por causas no esclarecidas, no contaminó a ninguno de los empleados afectados, según la central propiedad de Endesa. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), máxima autoridad atómica de España, anunció ayer que el vertido no tuvo repercusiones sobre el medioambiente y que enviará una inspección extraordinaria para investigar lo ocurrido.