Veinticinco activistas de Greenpeace han llevado esta mañana diez "bidones de residuos radiactivos de alta actividad" al Ministro de Industria, Miguel Sebastián, para pedirle que anule su antidemocrático proceso de búsqueda de un emplazamiento para construir un cementerio nuclear centralizado y su centro de experimentación nuclear, con el que sólo ha logrado cosechar un rotundo rechazo social y la ausencia total de consenso territorial y político al respecto. Los activistas portaban, además, varias pancartas con el lema "Cementerio nuclear no".