Un nuevo problema emborrona el futuro de la fábrica de Fertiberia en Huelva. El retraso en la ejecución de la Autorización Ambiental Integrada de esta planta -y otra de la empresa Foret, también en el polo químico onubense- ha provocado que la Comisión Europea inicie un procedimiento de infracción contra España por permitir que funcionen "sin disponer de una Autorización Ambiental Integrada (AAI) emitida en el plazo fijado", según dijo ayer el comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas. La AAI, a la que obliga la legislación europea y se renueva cada ocho años, impone límites de emisiones (atmósfera, aguas, ruidos, residuos...), para cada instalación industrial, así como planes de vigilancia. Sin ese permiso no se puede continuar con la actividad fabril.