La remediación biológica cuesta entre 80 y 150 dólares por metro cúbico de suelo en México, que aplica e investiga cada vez más estos métodos para limpiar terrenos contaminados. México empieza a luchar contra el abultado pasivo ambiental que deja la explotación petrolera aplicando métodos de limpieza biológica, que degradan alcoholes, solventes, glicerinas, gasóleo, gasolina, aceite, benceno y acetonas, para convertirlos en dióxido de carbono y agua.