Greenpeace se reunió en El Acebuche (Huelva) con una comisión del Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO y con la Secretaría del Convenio de Ramsar, donde los ecologistas expusieron los graves daños que causa al Parque Nacional de Doñana los vertidos del polo químico de Huelva, y el peligro de un nuevo oleoducto para la refinería Balboa, en Extremadura.