El atún azul, uno de los peces depredadores más importantes del océano Atlántico y del mar Mediterráneo, está condenado a la extinción en 2012 por la inacción de los gobiernos del Norte y organismos internacionales de control según las predicciones de los biólogos marinos y organizaciones ambientalistas. Aunque esta advertencia no es una novedad, los activistas insisten en que sí es oportuna en vista de la incapacidad de los países industrializados, en particular de los miembros de la Unión Europea (UE) y Japón, para impedir la desaparición de especies marinas esenciales para proteger la biodiversidad.