Debido al derrame de British Petroleum, donde el petróleo cubrió más de 1.000 km de costas y playas en los estados de Luisiana, Misisipi, Alabama y Florida, ha obligado a clausurar la pesca en más de un cuarto del Golfo de México. Habiéndose conseguido detener la fuga de BP, se debe hacer frente a importantes adversidades: