¿Cómo se gestiona un espacio protegido? ¿Qué tipo de visitante acoge? ¿Sufre el impacto de las visitas y usos recreativos? ¿Cuánto es capaz de soportar un entorno sin que el deterioro sea irreversible? ¿Cómo le influye a la sociedad rural cercana? La profesora María Luisa Gómez, de la Universidad de Málaga, dirige el proyecto Desarrollo metodológico sobre la evaluación de la capacidad para usos recreativos de los espacios protegidos, calificado de Excelencia por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, e incentivado con casi 327.000 euros. A través de este trabajo han creado un protocolo, un método integral, basado en los Sistemas de Información Geográfica (SIG) para cuantificar la capacidad de uso público de este tipo de espacios naturales bajo protección.