En gran parte de las regiones extrapampeanas, donde avanza la frontera agrícola por la sojización, no sólo crece la desocupación, y aumentan los demandantes de planes sociales, sino que se produce la contaminación por agroquímicos de vastas regiones, la degradación ambiental y la apropiación de tierras y agua.
En gran parte de las regiones extrapampeanas, donde avanza la frontera agrícola por la sojización, no sólo crece la desocupación, y aumentan los demandantes de planes sociales, sino que se produce la contaminación por agroquímicos de vastas regiones, la degradación ambiental y la apropiación de tierras y agua, con la consecuente inhibición de otras actividades agropecuarias y la desarticulación de los modos de vida de las poblaciones rurales
Existen sospechas que señalan que lo sucedido en las comunidades campesinas de Colonia Loma Senés, en Formosa (Argentina), y de Pirapey 35, en Itapúa (Paraguay), es un emergente de un problema extendido, generalizado.
Poco a poco, lo que era una sospecha se va volviendo una certeza.