El país que no es dueño de sus recursos naturales, de su tierra, de su agua, de sus bosques, de su selva, de su biodiversidad, de sus minerales e hidrocarburos, para explotarlos en beneficio de su pueblo va a ser un país que siempre estará de rodillas ante las empresas transnacionales, ante los organismos financieros internacionales y ante las potencias imperiales de turno. Solo el país que es dueño absoluto de todos los recursos naturales, ese pueblo que es dueño de todo, realmente es autónomo, libre y soberano. Nosotros tenemos la tarea titánica de recuperar absolutamente todos nuestros recursos naturales
Esto es lo que el primer mundo entiende por desarrollo sustentable: "Ustedes no lo usen porque vamos a usarlo nosotros"