En pleno Siglo XXI aún permanecen y existen comunidades aisladas del mundo occidentalizado. Alejadas del mundanal ruído, de Fukushima, de debates medioambientales, de política...No entienden de crisis económica, y nunca han oído hablar de energía nuclear. Viven aislados del mundo exterior desde hace miles de años, generación tras generación.
Es el caso de la población indígena Suruaha, en la amazonia brasileña, que esconde aún múltiples secretos por descubrir, y que ahora por primera vez, serán grabados por un equipo de televisión.
Los Suruaha viven en las Odá, pirámides de paja que superan los 20 metros de altura. Consideran el arco iris una señal que anuncia una futura mordida de serpiente, por eso evitan mirar el firmamento. Los puntos cardinales Norte y Sur son diferentes para los Suruaha, ya que incorporan el arriba y abajo. Creen que cuando son enterrados, el espíritu, que vive en el corazón, viaja hacia donde nace el sol y allí se queda, rodeado de todo lo que necesita.
Es posible que sus antepasados trasmitieran oralmente el encuentro con hombres de barba, cubiertos por armaduras brillantes, y que las actuales generaciones piensen que esas historias pertenecen a un tiempo en el que seres celestiales visitaban la tierra.
A los Suruaha, las otras tribus de la región, los identifican como el pueblo del veneno. Con frecuencia, cuando se enfadan, sobre todo los más jóvenes, se suicidan bebiendo el konabá, una bebida hecha con una liana, utilizada habitualmente para pescar, ya que elimina el oxigeno del agua y hace salir los peces a la superficie.
El equipo de la Coordinación General de Indios Aislados de la FUNAI (Fundación Nacional del Indio) del Gobierno de Brasil, es responsable de cuidar los límites territoriales de los Suruaha y velar por su integridad. Esta labor les ha permitido mantener esporádicos contactos y conocer algo de una cultura que viene, sin escalas, desde la prehistoria.
La empresa española Cipó Company, dedicada a la concienciación social, ha sido contratada por un canal de televisión australiano para la organización y logística de este complejo viaje que permitirá a un equipo de televisión adentrarse en la vida de los Suruaha.
El equipo está formado por tres personas: Daniel Garibotti, director de CIPÓ, que ha vivido 20 años en la Amazonia brasileña, y los australianos Paúl Raffaele, periodista, autor especializado en las últimas tribus desconocidas del planeta, y Tim Noonan, camarógrafo estrella del programa Sunday Night, líder de audiencia en la TV nacional.
Tras seguir unas medidas profilácticas severas previas al viaje, los miembros del equipo pasarán una cuarentena de una semana, previa a la incorporación a la vida diaria del poblado, ya que los Suruaha, debido a su total aislamiento no poseen anticuerpos contra las enfermedades que comunmente solemos sufrir.
Miembros del FUNAI, solicitaron permiso a los Suruaha para desplazar al equipo de televisión, y una vez ha sido concedido, se ha puesto en marcha el operativo que nos permitirá, a través de un equipo de televisión, llegar al corazón de una tribu dónde la convivencia con la naturaleza alcanza su punto más elevado, totalmente desconocido para occidente.