Un total de 10 Brigadas de Labores Preventivas ejecutan ahora trabajos de selvicultura preventiva y diversas infraestructuras de defensa contra incendios
La superficie forestal quemada en incendios ascendió a 44.730,80 hectáreas del 1 de enero al 30 de septiembre, lo que representa un 61,47% menos respecto a la media del decenio 2000-2009 (120.562,72 hectáreas). El número de incendios también ha descendido. Frente a los 16.779 registrados de 2000 a 2009, este año se han contabilizado 10.462, según recoge el balance de la campaña de prevención y lucha contra los incendios forestales, una vez concluido el periodo de máximo riesgo, entre el 1 de junio y el 30 de septiembre de este año.
Para las labores de extinción de los incendios, el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) desplegó un amplio dispositivo formado por 70 aeronaves y 10 Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales, compuestas por 500 profesionales y distribuidas en todo el territorio nacional. Estos medios tuvieron 1.411 intervenciones en incendios, y se realizaron un total de 3.416 horas de vuelo en apoyo a las comunidades autónomas.
Por otra parte, la ministra del MARM, Elena Espinosa, explicó que a partir del 16 de octubre su departamento desarrollará actuaciones para la prevención de incendios forestales. La actividad la comenzarán 10 Brigadas de Labores Preventivas que ejecutarán trabajos de selvicultura preventiva y diversas infraestructuras de defensa, como fajas cortafuegos y limpieza de caminos en diferentes comarcas, según marcan las directrices establecidas por cada comunidad autónoma.
Además, a partir del 1 de noviembre, 18 Equipos de Prevención Integral de Incendios Forestales (EPRIF), en colaboración con las administraciones autonómicas correspondientes, realizarán labores de prevención, incluidas la planificación, dirección y ejecución de quemas prescritas y desbroces y su posterior evaluación, el asesoramiento y colaboración con propietarios del medio rural en realización de quemas controladas autorizadas por la administración autonómica, así como asesoramiento y planificación de trabajos de selvicultura preventiva y apoyo a la vigilancia de los montes en momentos de alto riesgo.