Decenas de trabajadores han quedado atrapados en el derrumbe de una mina ilegal de oro en la Región Central de Ghana, señalaron este lunes portavoces de la policía ghanata y autoridades de la zona.
Se teme que hasta 80 mineros podrían estar bajo los escombros de la mina a cielo abierto, situada en la localidad de Dunkwa Akyempim, y cuyas paredes colapsaron ayer, domingo, dijo a los periodistas el Alcalde de Upper West Denyira, Peter Owusu Ashia,
Portavoces de la Policía indicaron que sus efectivos trabajan conjuntamente con el servicio de bomberos y voluntarios para tratar de rescatar a posibles sobrevivientes, aunque Ashia señaló que se ha formado una "comisión de desastres" para inspeccionar la mina y planear "la mejor manera de recuperar los cadáveres".
Las familias de las víctimas se han trasladado al área del siniestro y junto con otros cientos de personas observan las, hasta ahora, infructuosas operaciones de rescate.
Ashia añadió que las fuertes lluvias, que han causado inundaciones la pasada semana en la Región Central, debilitaron las paredes de la excavación, que se derrumbaron sobre los mineros alrededor de las tres de la tarde del domingo.
"Entre los atrapados hay hombres y mujeres. No hemos recuperado ningún cuerpo todavía y no podemos confirmar si había niños pero usualmente los mineros son mayores de 18 años", señaló a una emisora de radio de Accra.
Según el funcionario, los mineros ilegales han sido advertidos en varias ocasiones que debían desistir de esas actividades peligrosas "pero nunca podemos impedir que hagan excavaciones".
La minería ilegal es un importante negocio en Ghana y ha generado un grupo de propietarios que han amasado fortunas. Quienes la practican invaden a menudo con sus equipos las concesiones de otras compañías y, en ocasiones, se han enfrentado con los servicios de seguridad de éstas.
En 1989, el Gobierno intentó legalizar este tipo de empresas y creó un "permiso de minería" para ellas, además de la Compañía de Minerales Preciosos, para comprarles su producción.
Según la ley, estas empresas pueden trabajar en determinadas zonas tras registrarse y siempre que no interfieran con las actividades generales u otras mineras en el área.
La ley también recalca que sólo pueden trabajar en minería a cielo abierto, ya que no tienen los equipos y conocimientos para hacerlo bajo tierra, y también les restringe el uso de explosivos, pues no disponen de expertos en esa materia.