DBus, la compañía de autobuses públicos de San Sebastián, convierte el aceite que sobra después de cocinar en biodiésel para sus vehículos. Con esta curiosa iniciativa medioambiental evita la utilización de 3.200.000 litros de gasoil y la emisión de 8,5 toneladas de CO2 a la atmósfera en cuatro años
El transporte por carretera es el que más CO2 emite a la atmósfera y uno de los principales responsables del cambio climático. Por este motivo, son varias las empresas y ciudades que han puesto en marcha iniciativas enfocadas a sustituir el combustible para los vehículos derivado del petróleo por otro más respetuoso con el medio ambiente y, por lo tanto, menos contaminante. Dentro de estos proyectos se encuadra el que se está desarrollando en la ciudad española de San Sebastián (Donosti). Allí, la compañía de autobuses local, Dbus, ha decidido eliminar progresivamente el gasoil del transporte urbano por biodiésel. Lo más curioso es que éste último procede de aceite usado, ése que nos sobra después de cocinar y que solemos tirar, por desgracia, por el desagüe de nuestro fregadero.
Con esta iniciativa, Dbus pretende, por una parte, que los autobuses que recorren Donosti sean más ecológicos; y por otra, animar a los ciudadanos de San Sebastián a que reciclen el aceite que usan. La compañía de tranvías de esta ciudad experimenta con el biodiésel en sus vehículos desde 2005, aunque es desde 2008 cuando inició un ambicioso plan de aplicación de este combustible para acabar con la dependencia del petróleo y minimizar las emisiones de CO2 de sus autobuses a la atmósfera. Este proyecto se enmarca en el proyecto Civitas (2008-2011) impulsado por la Unión Europea y que pretende implantar el biodiésel en el transporte urbano de las ciudades. En España están adscritas a esta iniciativa, además de San Sebastián, Vitoria, Burgos y Barcelona.
De 2008 a 2011, Dbus estima que los autobuses donostiarras dejarán de usar 3.200.000 litros de gasoil, con lo que dejarán de emitir 8,5 toneladas de CO2 a la atmósfera. Además, consideran que esta iniciativa servirá para concienciar a los ciudadanos de San Sebastián de los beneficios que supone reciclar el aceite usado. Por este motivo, Dbus instala habitualmente en distintos barrios de Donosti puntos de reciclaje en el que cualquiera puede entregar ese aceite que le sobra tras haber cocinado en lugar de tirarlo por el fregadero, destino, lamentablemente, de dos de cada tres litros de aceite que se usan en la cocina. Los que lo hagan, además, entrarán en el sorteo de diferentes premios, como cenas en el prestigioso restaurante Mugaritz de Andoni Luis Aduriz.
A partir de 2011, además, Dbus incorporará a su flota de autobuses, el primer vehículo híbrido de fabricación en serie, que reducirá en un 30% las emisiones de CO2 con respecto a un autobús de gasoil, así como la contaminación acústica, gracias a su motor eléctrico.