Ni las amenazas de CiU han frenado a su alcalde, el convergente Rafael Vidal, ni la oposición del gobierno catalán ha impedido que se apruebe en Ascó el proyecto para acoger el almacén nuclear. El pleno extraordinario celebrado esta mañana ha autorizado, por siete votos a favor y dos en contra, que la ciudad se postule para acoger el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares.
Lo ha hecho entre una gran expectación y con el municipio tomado por periodistas, Mossos y pancartas a favor y en contra del proyecto.
Así, tal y como estaba previsto, los cuatro ediles de CiU y el del PSC han votado a favor. A ellos se han sumado dos miembros del partido Independent d'Ascó. Los otros dos ediles de esta formación, en cambio, han votado en contra. Uno de ellos, Antoni Casanova, ha defendido su oposición argumentando que "ni el pleno ni el ayuntamiento está autorizado moralmente para tomar esta decisión sin consultar a los vecinos".
Previamente a la ratificación del acuerdo, la secretaria del pleno ha leído los votos, cinco a favor y cuatro abstenciones, pero los cuatro miembros del Independent d'Ascó han cambiado su decisión tras las alegaciones. Este cambio en su decisión final ha llevado a ELMUNDO.es a confundir los votos preliminares con la ratificación definitiva, que aún no se había producido.
El convergente Rafael Vidal, en su discurso previo a la votación, ha criticado la "alarma social injustificada" creada entorno a la instalación de la central y ha apelado a la "solidaridad y la responsabilidad" del municipio para acoger este proyecto. "Es una oportunidad de futuro que no podemos dejar pasar", ha añadido el alcalde. Durante su discurso, ha sido abucheado por algunos presentes cuando ha afirmado: "No es cuestión de dinero".
Así, el consistorio ha supeditado las dinámicas de partido a los intereses locales, ya que el proyecto supone un importante impacto económico y de empleo en la localidad. El alcalde y los otros tres ediles de CiU deberán ahora responder ante el partido, que les amenazó en repetidas ocasiones con abrirles un expediente e incluso expulsarles si aprobaban el proyecto de almacén nuclear para la localidad en contra de las directrices del partido.
El visto bueno llega, además, un día después de de que José Montilla, presidente de la Generalitat, se posicionara en contra de que Cataluña acoja una nueva instalación nuclear 'in extremis'. La negativa de Montilla respondía a las peticiones de sus socios de gobierno -ERC e ICV- que le reclamaban que se pusiera en contra de manera tajante, en un nuevo conato de cisma en el tripartito.
Los ediles de Ascó no sólo han hecho caso omiso a sus líderes políticos, sino también a las reclamaciones de organizaciones ecologistas y a los miles de manifestantes que, el domingo, marcharon en la ciudad en contra del almacén nuclear. De hecho, esta misma mañana se han desarrollado protestas en la puerta del consistorio, a favor y en contra de que el ATC acabe en Ascó.
Ascó, si ningún municipio más se suma a la pugna, competirá con Yebra (Guadalajara), para acoger esta infraestructura.