La Asociación Nacional de Afectados por el Impacto del Tráfico Aéreo se congratula por la sentencia del TSJM de reducir a la mitad los sobrevuelos por Santo Domingo
La Asociación Nacional se alegra por la reducción a la mitad de los sobrevuelos que vienen padeciendo los vecinos de la madrileña urbanización de Santo Domingo, quienes, hace un año, vieron que el alto tribunal les daba la razón y se exigía la reducción del impacto acústico..
Pero lo más importante, según el presidente de la Asociación, Luis Ramírez, es el reconocimiento de que la contaminación acústica viola el derecho fundamental a la intimidad de los habitantes de Santo Domingo.
El auto del TSJM reitera que hay una “consolidación inadmisible de la lesión al derecho fundamental a la intimidad, sin que exista un interés público que los justifique, pues –según los letrados— no existe otro interés público distinto al interés en la ejecución de la sentencia dictada por el Tribunal Supremo”.
Aunque este último auto no exigía el cese absoluto de los sobrevuelos, sí requería al propio Ministerio de Fomento la implantación de medidas paliativas como la mayor utilización de la pista 18 L, la más cercana al valle del Jarama, para la entrada de las aeronaves en situación de configuración Sur, pues cuando Barajas opera en configuración Norte, Santo Domingo no sufre ningún sobrevuelo.
“La ampliación del aeropuerto de Barajas y de otros aeródromos de nuestro país, con el objetivo de aumentar el número de operaciones, ha dado lugar a una grave contaminación acústica y ambiental a poblaciones que antes no sufrían esas servidumbres y que de pronto se encontraron con una autovía aérea. Eso ha motivado que asociaciones vecinales se hayan unido a la Asociación Nacional para hacer llegar a AENA este malestar y pedir medidas para la disminución de la afección acústica”, señala Luis Ramírez.