WWF solicita a las administraciones públicas que no permitan la aprobación de una nueva infraestructura viaria en Madrid ya que supone un elevado coste económico y ambiental y resulta de baja utilidad para los ciudadanos.
La Comunidad de Madrid filtraba ayer a la prensa que el Ministerio de Fomento ha retirado el recurso de inconstitucionalidad de la M-61 y que Patrimonio Nacional ha mostrado su disponibilidad para realizar esta infraestructura. Así, esta vía queda pendiente de la Declaración de Impacto Ambiental de la Comunidad de Madrid para su aprobación final. WWF se opone a esta infraestructura debido a su elevado coste ambiental y a que se trata de una obra cara e innecesaria, solicitando a las administraciones implicadas que no permitan su construcción.
A juicio de WWF, llama la atención que, en un momento de crisis, la Comunidad de Madrid pretenda realizar otra carretera de peaje, cuando hace unas semanas se ha debido rescatar económicamente a las radiales de Madrid por su inviabilidad. Por ello, la organización propone invertir esa gran suma de dinero, unos 2.900 millones de euros, en la mejora del sistema de transporte público, para que la calidad del aire de los madrileños no sobrepase los límites legales.
El cierre norte de la M-50 es uno de los proyectos que más problemas ambientales presenta en España, afectando a varios espacios protegidos de la red Natura 2000 y a una Reserva de la Biosfera. Entre las especies afectadas por esta obra, se encuentra el águila imperial ibérica, en grave peligro de extinción.
Según Luis Suárez, responsable del programa de Especies de WWF España : “El Ministerio de Fomento, no contento con las grandes afecciones ambientales que provoca el PEIT sobre los espacios protegidos, las fomenta de forma pasiva al traspasar a la Comunidad de Madrid la realización de esta infraestructura, que posiblemente no pasaría una evaluación de impacto ambiental”. Y concluye. “Justificar una obra así en El Pardo, bajo el pretexto de mejorar el tráfico de la M-40, sería igual de ineficaz que cuando se realizó el cierre de la M-40 para descongestionar la M-30. Este tipo de obras sólo aumentará las emisiones de CO2 del transporte, que ya están desbocadas, contradiciendo los esfuerzos realizados en la lucha contra el cambio climático”.