Ecologistas en Acción lamenta la muerte de los fallecidos en el incendio de Tarragona y denuncia que no se están adoptando las medidas necesarias para acabar con los incendios forestales, ya que los esfuerzos se están centrando en su extinción, pero no en evitar que estos se produzcan, como lo demuestra la estabilidad en el número de conatos de incendios. La organización ecologista considere que la mejor forma de evitar muertes es atacando la causa que produce los incendios.
Si se analizan los datos de los incendios forestales producidos del 1 de enero al 5 de julio de los últimos diez años, resulta evidente que aunque se viene logrando una reducción en la superficie forestal afectada, el número de conatos (incendios inferiores a 1 hectárea), viene sufriendo pocas variaciones, o lo que es lo mismo, el número de incendios que se provocan o surgen por accidentes no se viene reduciendo. Esto se debe a que las administraciones autonómicas no están adoptando las medidas necesarias para que se reduzca las causas que generan los incendios.
Ecologistas en Acción considera que mientras que no se logre reducir el número de conatos, los incendios seguirán asolando los montes. Y dado que no se pueden lograr que las condiciones meteorológicas sean más benignas, se deberá lograr que no aparezca el fuego en el medio natural.
El gran incendio de Guadalajara, producido en 2005, genero una reacción positiva en el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Medio Marino y, posteriormente, en las Comunidades Autónomas, logrando que se incrementase la prohibición de más prácticas de riesgo (barbacoas, quemas de rastrojos, etc.), lo que junto a otros factores secundarios, como las condiciones meteorológicas, facilitaron la reducción de los conatos y hectáreas quemadas en 2007. Sin embargo, el elevado número de incendios que se está produciendo ya en el presente año indica que el efecto del incendio de Guadalajara está desapareciendo.
Ante la gravedad de los incendios forestales que se están produciendo en el presente año, Ecologistas en Acción considera que todas las administraciones autonómicas deberían comprometerse a adoptar urgentemente las siguientes medidas: