WWF presentó hoy un informe pionero sobre las necesidades de agua de los ríos, arroyos y marismas de Doñana, para garantizar su supervivencia a medio y largo plazo. La organización defiende que este humedal se puede salvar de la desertificación si se consigue un aporte natural de 200 hm3 de agua al año. WWF propone cerrar todos los pozos ilegales, volver a conectar el río Guadiamar con la marisma y que se limiten los cultivos de regadío.
WWF denuncia que el 50% de la superficie de cultivo que se riega con agua subterránea debería desaparecer. También solicita a la Agencia Andaluza del Agua que declare oficialmente la sobreexplotación del acuífero Almonte-Marismas.
El informe de WWF “Caudales Ecológicos en la marisma del Parque Nacional de Doñana y su ámbito de influencia” constata que, si continúa la tendencia actual de uso ilegal del agua, ocupación masiva del territorio para cultivos de regadío, como el fresón, y sobreexplotación del acuífero Almonte-Marismas, este Espacio Natural pronto acabará como el Parque Nacional de Daimiel, que apenas cuenta con un 1% de superficie inundada.
Para evitar llegar a esta situación, WWF pide 200 hm3/año como caudal ecológico1 frente a los 75 que tiene ahora este humedal, una cifra mínima que le impide conservar sus ecosistemas. La organización también demanda la eliminación del 50% de la superficie de cultivos regados con aguas subterráneas.
WWF reclama que se cierren todos los pozos ilegales que riegan miles de hectáreas de fresón, un cultivo de regadío que necesita 4.500 m3 de agua al año para regar una hectárea. La organización también exige que finalicen la actuaciones de restauración de la marisma de Doñana, contempladas en el plan “Doñana 2005”, con el objetivo de que el río Guadiamar vuelva a inundar la marisma.
La organización denuncia que desde mediados del siglo pasado la marisma de Doñana ha perdido el 80% del aporte natural de agua. Esto ha supuesto la desaparición de entre el 60 y el 80% de la vegetación que depende del agua y la disminución de las poblaciones emblemáticas más ligadas a este espacio acuático, como el avetoro común y la cerceta pardilla. Debido a esta alarmante reducción de agua, la marisma inundada de Doñana ocupa sólo la tercera parte de su extensión original.
En condiciones normales, el acuífero Almonte-Marismas descarga sus aguas en los arroyos y estos, a su vez, en la marisma. Sin embargo, a causa de la sobreexplotación que en la actualidad sufre por el regadío, se invierten los flujos y los arroyos y la marisma ceden agua al acuífero. La consecuencia es que las marismas han dejado de recibir los aportes suficientes y se secan. De ahí, la necesidad de que la Agencia Andaluza del Agua declare oficialmente la sobreexplotación de dicho acuífero, ya que sólo con esta figura de protección se podrán reducir las extracciones de agua.
Este informe de WWF sobre las necesidades hídricas de Doñana señala que en 1992 la extracción de agua del acuífero Almonte-Marismas para regadío ya se cifraba en 71 hm3 al año. En 2006, la estimación realizada aumentaba este número hasta 81-98 hm3, lo que supone una reducción en el 90% de los aportes de dicho acuífero a la Marisma de Doñana, y resaltaba que la mayor parte de dicha extracción era ilegal
Por otro lado, WWF añade que el cambio climático está agravando la sequía en Doñana y prevé que los años de marisma seca serán cada vez más frecuentes. De hecho, ya se ha quedado prácticamente sin agua en años con escasas precipitaciones.
Según Enrique Segovia, Director de Conservación de WWF España, “resulta urgente que el acuífero Almonte–Marismas sea declarado oficialmente sobreexplotado”. Y añade: “es inexcusable que no se consideren las verdaderas necesidades de este humedal en el Plan de Cuenca del Guadalquivir”. “Además, para asegurar la regeneración hídrica de Doñana debe continuar el plan Doñana 2005 para conectar de nuevo el Guadiamar con la marisma”, concluye Segovia.
Por todo ello, WWF solicita a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y a la Agencia Andaluza del Agua que el plan hidrológico de cuenca contemple las necesidades hídricas de Doñana para cumplir la ley. En concreto, la Directiva Marco del Agua (DMA), Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), Convenio RAMSAR, Plan de Ordenación Territorial del Ámbito de Doñana (POTAD), Plan de aguas y Directiva Hábitats.
La organización también pide a la Junta de Andalucía y al Parque Nacional que realicen los estudios técnicos que definan cuánto agua necesita Doñana y que luchen para que se consideren en el Plan de Cuenca.