El esquí y los intereses inmobiliarios de La Covatilla amenazan su valía. En los medios de Salamanca se escribe estos días, con no poco aire nostálgico y quizá "bien conducido", que se "espera ya la nieve en Béjar" aduciendo a unos usos de la nieve en la sierra tan puros, y, que por tradicionales, miraron en nosotros para que así hoy podamos continuar disfrutándola. Al ánimo compartido del buen recuerdo, venimos expresando nuestra inquietud por si en el de quienes escriben hubiera intención de avalar los trabajos en marcha en La Covatilla, en cuyo caso la confusión está bien servida. El recrecimiento de la estación de esquí, lejos de consolidarla, se viene revelando como uno de los dislates sociales, económicos y ambientales sin precedentes en lo que se refiere a una larga tradición de usos de las tierras en nuestra provincia y sus recursos. Se puede discutir, por opinable que es, en torno a las múltiples maneras de buscar el ocio y conseguir, al tiempo, algo de respiro para el desarrollo de nuestros diezmados pueblos. Y, a buen seguro, en medio del debate encontraremos salidas de consenso para hacer de la sierra de Béjar y Candelario un espacio de vida honesta y perdurable en el tiempo, como la promoción de unos pueblos con rancio abolengo, de un paisaje montañoso de una integridad glaciar envidiable y de un valle del Cuerpo de Hombre en estado puro, refugio de una fauna frágil y aquí bien acomodada. Convendremos también en que la nieve, y sus posibilidades de manejo a través del esquí tradicional de travesía, distan mucho del actual uso forzado en una modalidad, agresiva de manual como pocas, conocida como alpina en una montaña de ambiente mediterráneo. De temeridad lo calificaríamos, si a ello le añadimos que se oferta en una instalación acompañada desde el año noventa y ocho de no pocos sinsentidos administrativos, ecológicos y económicos.
El Ayuntamiento de Béjar y la sociedad privada Gecobesa vienen desarrollando el proyecto del Complejo Turístico de Esquí-Sierra de Béjar que consiste en la creación de un Centro destinado al esquí alpino, con la promoción de un conjunto de infraestructuras sobre el paraje conocido como La Covatilla en la sierra de Candelario-Béjar. Las primeras intromisiones, a mayores, empiezan hacerse también sobre el Parque Regional de la sierra de Gredos. Desde sus inicios, este complejo está acompañado de reincidentes irregularidades administrativas y ecológicas ejecutadas con total impunidad y desprecio hacia la legalidad y la alta montaña de Salamanca, y sobre las que han puesto los ojos la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Salamanca y el Parlamento Europeo de Bruselas para velar por la integridad y el disfrute de la pequeña montaña de Béjar al amparo de la red Natura 2000 como Parque Natural, por lo visto recientemente por la Unesco como Reserva de la Biosfera.
La montaña mediterránea de Salamanca
La Sierra de Béjar y Candelario, situada al sur de Salamanca, al oeste de la Sierra de Gredos, forma parte de la Cordillera Central, presentando similares características geológicas y geomorfológicas, con circos y lagunas de una excepcionalidad glaciar destacable, y con profundos valles cubiertos por frondosos bosques, propios de una zona montañosa mediterránea con fuerte influencia atlántica y centroeuropea, y un importante componente florístico y faunístico endémico "que le valió para ser incluida dentro de la red de ZEPAs (Zonas de Especial Importancia para las Aves) e IBAs (Áreas Importantes de Aves) de Castilla y León". Pero, en contradicción con estos valores naturales, el Ayuntamiento de Béjar y la Junta de Castilla y León, al tiempo que frenan su declaración como Parque Natural de Candelario-Béjar, impulsan la ampliación de la estación de esquí de La Covatilla, lo que supondrá la destrucción de importantes valores ecológicos y la laminación de las posibilidades de desarrollo socioeconómico futuro de la comarca, en un territorio declarado dentro de la Red Natura 2000, de acuerdo a las Directivas europeas de Aves y de Hábitats: la vertiente de Ávila está incluida en la ZEPA del "Parque Regional de la Sierra de Gredos" y en el LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) "Sierra de Gredos" ES4110002; en tanto que la vertiente salmantina está incluida en la ZEPA y en el LIC "Sierra de Candelario" código ES415006, en ambos casos futuras Zonas de Especial Conservación, ZECs, de la Red Natura 2000. La designación de ZEPA se explica por la presencia de especies relevantes como el Cernícalo Primilla, entre otros, catalogado como "ave amenazada", y en cuanto a los LICs, se han identificado en La Covatilla una amplia variedad altitudinal de comunidades vegetales incluidas dentro de algunos de los hábitats de interés comunitario, de las cuales se encuentran las Turberas Altas Activas y las Formaciones de Pradera Alpina de Cervunales y Piornales que pertenecen a hábitats de interés prioritario. Asimismo, toda el área es la cabecera de nacimiento de arroyos importantes pertenecientes al Cuerpo de Hombre y Alagón, incluidos en algunos de sus tramos dentro del ámbito autonómico de la Estrategia y los Planes de Recuperación de la Cigüeña Negra, considerada como "en peligro de extinción".
Una propuesta de esquí de ficción en el centro peninsular
El proyecto fue sometido al correspondiente trámite de información pública en el año 1998, y la Ponencia Técnica Provincial de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) de Salamanca elevó propuesta de Declaración de Impacto Ambiental (DIA) Desfavorable en base a la afección del mismo a los valores naturales del futuro Espacio Natural de Candelario. En este sentido, existe un expediente abierto por la Comisión referido como Queja 97/4811 dado que se llevó a cabo la instalación del Complejo en contra de la Ponencia. Al mismo tiempo, en dicha DIA se hacía alusión expresa a que "debido a la singularidad ambiental de la zona, se autorizaba la realización por razones de utilidad pública o de interés social pero con las infraestructuras mínimas necesarias para la práctica del esquí alpino", pero se reiteran los incumplimientos por nuevas afecciones a la zona derivadas de una nueva resolución de DIA y, por segunda vez, en contra de la Ponencia Técnica como Desfavorable en el año 2003. Una segunda vez, la Comisión de Bruselas instruye la denuncia 2002/5033, por afección a valores de ámbito europeo.
Hay que tener en cuenta además, y en aras de valorar la dudosa rentabilidad y viabilidad económica de La Covatilla, el hecho aceptado por la comunidad científica de que el cambio climático afectará de manera clara a las instalaciones de esquí alpino en el Sistema Central (con altitudes medias de 2.000 metros, sector occidental de la sierra de Béjar), observándose en los últimos años en la estación de Béjar una ligera tendencia al aumento de días de lluvia, una disminución notable de los días de nieve, y unas temperaturas diurnas muy benignas que contribuyen a su rápida fusión.
Más estación de esquí con total impunidad y al calor político
Además de lo apuntado, al margen de la DIA del 2003 y de la primera de 1998 que han motivado las quejas de la Unión Europea, se han llevado a cabo importantes ampliaciones y recrecimiento de edificaciones, aljibes, cañones de nieve artificial, explanación de prados y retirada de piorno, cintas mecánicas de esquí y aumento del dominio esquiable (quintuplicándolo) en el mismo lugar y hacia el paraje de "La Cardosa" incluido en la ZEPA y el LIC de la "Sierra de Candelario", con idénticas afecciones a Natura 2000, sin que las obras fueran sometidas al procedimiento administrativo de Información Pública y consiguiente EIA. Para sorpresa de quienes entienden el medio ambiente desde el sentido común, a fecha de hoy, estas nuevas obras y la justificación de las existentes pretendían ser reglamentadas ante la Consejería autonómica competente de Medio Ambiente con un Plan Director, en el que se recogerían también los Planes de Evacuación y Emergencia inexistentes hasta ahora. De la consulta realizada en marzo durante el periodo de exposición pública, se desprende que es un Plan que, además de incompleto e inviable económica y ambientalmente, seguiría afectando a los valores citados de la Red Natura 2000, y por lo tanto subrayando la incompatibilidad del Centro Turístico con los objetivos Europeos y Autonómicos de Conservación y Desarrollo, amén de subrayar su contradicción con las declaraciones ambientales que en su día aprobaron. Y, de nuevo, las formas de actuar de la Consejería nos sitúan ocho meses después ante una situación surrealista: se amplía el plazo de información pública en noviembre con la inclusión de nuevos anexos "definitorios" que prejuzgan la alternativa agresiva expuesta a información. Triste será que tenga que buscarse la razón de tan lejos, Bruselas, y no de quien compete, la Consejería de Medio Ambiente, de cuyo silencio habla más la tropelía que el interés por la protección y promoción de tamaño patrimonio salamantino. La obras de ampliación, en marcha con total impunidad, no han sido cautelarmente paradas porque estaban en evaluación, y que no han podido esperar a una nueva resolución de Declaración de Impacto, a cuyo estudio todos los vecinos y amantes de la sierra propusimos nuestros saberes y pareceres, al reabrirse, sin precedente alguno en los trámites ambientales, un nuevo plazo. Si de verdad las conciencias estuvieran tranquilas, hubieran aprobado el Plan Director (bajo el eufemismo de Master Plan) sin tener que humillar, no ya sólo al procedimiento, sino a los intereses comunes de todos los vecinos de la comarca. A cambio, más tiempo sin evaluar y el mismo más para que las máquinas avancen en el desmantelamiento de la sierra, o lo que es lo mismo, nos dolía el daño con que se está ahondando en La Covatilla y la Consejería nos sirve tres tazas, para deleite de quien viene preparando el café.
Con la llegada del nuevo Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León se hizo pública la promesa de la declaración del Parque Natural de Candelario-Béjar antes del final de la legislatura en el 2007, noticia que recibimos con enorme satisfacción pues los inicios datan del año 92. Pero tras catorce largos años y para delirio colectivo, en la prensa de Salamanca ha venido apareciendo que sus compañeros locales del partido PP, los responsables de la empresa gestora Gecobesa y el mismo Ministro de Asuntos Sociales, con el PSOE local, siguen enarbolado la estación del esquí en La Covatilla como factor de desarrollo, prometiendo ahora más ampliación hasta la plataforma El Travieso de Candelario, sin observar que en las políticas actuales para el mundo rural ambas cuestiones tienen objetivos distantes, y vienen mostrándose como incompatibles. La hornacina de tal pretensión la constituye, al parecer, el pretendido Plan Director nuevo del Centro Turístico "Sierra de Béjar-La Covatilla", un Plan que haría inviable la declaración del Parque Natural al apostar por "más Covatilla" y por "menos sierra y red Natura 2000", para sonrojo de todos estos "responsables políticos".
Alguien deberá tomar cartas en el asunto... Ante la pasividad de la Consejería de Medio Ambiente en las continuas vulneraciones y la falta de resolución de una Declaración para el EIA de ampliación, y sin actuar a pesar de que hoy las máquinas siguen trabajando, la asociación ecologista entregó a la Comisión Europea y a la Fiscalía un reportaje fotográfico e informe explicativo donde podían apreciarse los presuntos incumplimientos, con las afecciones jurídicas y ambientales más destacables, que definen el crecimiento de este complejo invasivo. Querían mostrar, a su vez, cómo es responsable también del grave impacto ambiental que está retrasando y empequeñeciendo el alto valor natural y social que supondría la declaración de la sierra de Béjar-Candelario como Parque Natural, cuando las verdaderas razones del esquí se encuentran en la especulación urbanística de los pueblos de abajo, con su máxima expresión en los "rincones de La Condesa" de Béjar, en La Hoya o en Navacarros, y la "serie monográfica especulativa del Real de Bohoyo, el Real de Béjar, el Real de Barco, el Real de La Condesa..., y sus campos de golf, en medio de la que está cayendo en el sector inmobiliario.
Tras la denuncia que Ecologistas en Acción de Salamanca presentó a finales del mes de junio ante la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Salamanca, ésta ha abierto diligencias por presunto delito ecológico dado que las obras se vienen desarrollando en el término municipal de La Hoya (Salamanca) en suelo rústico y sin las correspondientes licencias municipales. Las obras consisten en la construcción de diferentes estructuras de remontes, edificaciones auxiliares y aumento de la superficie esquiable que, por otro lado, siguen pendientes de resolución de Declaración de IA sometidas a Estudio el pasado mes de marzo. Al tiempo, el Comité de Peticiones del Parlamento Europeo acaba de comunicar a finales de agosto que ha admitido a trámite la petición informada de Ecologistas en Acción, e iniciar así la investigación con un nuevo expediente, pues las obras que se están llevando a cabo y las que se pretenden ampliar agudizan en la afección irreversible a un espacio natural de la Red Natura 2000, y con vulneración palpable del derecho comunitario.
La impunidad con la que sigue actuando la empresa gestora, Gecobesa, constituye para Ecologistas en Acción de Salamanca un desprecio hacia la legislación ambiental vigente y a las autoridades ambientales por lo que es de esperar que esta denuncia en la Fiscalía y el expediente de Bruselas formen parte de una serie de varapalos políticos y jurídicos que va a sufrir esta obra, realizada de forma ilegal, despilfarradora, prepotente y electoralista. Además, no debe olvidarse que La Covatilla viene revelándose como un fraude social, económico y ambiental sin precedentes en el respeto hacia el medio ambiente y los ciudadanos de la provincia de Salamanca. Pero lo que más sorprende es el descaro con el que los promotores de esta iniciativa anuncian las trampas con las que evitar pasar la evaluación ambiental de la Consejería de Medio Ambiente, quien ya ha mostrado "en las reuniones mantenidas con los vecinos y el Ayuntamiento de Candelario, tras un trabajo importante de la recién creada "Plataforma Parque Natural Sí"" su disconformidad con tan impactante proyecto. Las declaraciones por parte de Gecobesa de que debe renunciarse al Parque Natural, o excluirse la zona montañosa del mismo, suponen para Ecologistas en Acción de Salamanca una descalificación hacia las autoridades ambientales de nuestra región y, lo que es más grave, un desprecio sin precedentes hacia los habitantes de los pueblos de Candelario, Béjar, La Hoya, Navacarros, Cantagallo, Vallejera y Puerto de Béjar, quines tendrían que renunciar, no sólo a su valía, sino a los beneficios socioeconómicos que traerá la declaración del Parque y a los fondos financiados por los programas europeos de la red Natura 2000.
Y en el horizonte especulativo, Gredos
En relación a los "anexos supletorios" que han salido a información pública sobre la ampliación descomunal de La Covatilla, aparece claramente el inicio de lo que puede ser la invasión del Parque Regional de Gredos, por su Zona de Uso Limitado (quizá después de Reserva) en los altos de Solana de Ávila. Aparecen 2 nuevas pistas que necesitarán obras para ello, con removimiento de piedras, arrasamiento de superficie psicroxerófila, allanamientos..., a pesar de que ya están en parte iniciadas, y que dicen en los anexos de no precisar de nada más, por lo que sería compatible con el PORN (¡¡!!). Por si fuera poco el atrevimiento, se han construido en la misma cuerda unas agüeras con la desviación de manantiales y escorrentías hacia La Hoya (actual estación en Salamanca) en detrimento de las fuentes naturales de estos altos de Gredos. En los mentideros de la zona, se observa que la intención es llegar hasta la laguna del Chorrito, en Tremedal, para la instalación también de "teles" y con una carretra de acceso por esa zona del Parque Regional de Gredos, bajo el paragüas de unos precedentes favorables que modificaron el PORN de San Glorio en la Cantábrica.
Hay una alternativa viable al binomio esquí/especulación. De momento, ante las diligencias de la Fiscalía y a la espera de la visita de la Comisión Europea, Ecologistas en Acción de Salamanca exige una paralización inmediata de las obras y exige a la Junta de Castilla y León y al Ministerio de Medio Ambiente que, a diferencia de lo que ha ocurrido hasta la fecha, cumplan con sus obligaciones de salvaguardar el marco legal que protege a los ciudadanos de los abusos de poder en materia de salud pública y medio ambiente. No es de recibo que, con tantas autoridades ambientales, sea una institución europea la que tuviera que hacer valer los derechos de los ciudadanos y del medio ambiente, y una Fiscalía la que pusiera fin a la impunidad en los juzgados. Sería deseable después, con carácter de urgencia, que se abra un debate ciudadano sobre las posibilidades de desarrollo sostenible de la sierra de Candelario y Comarca que permitan la declaración del Parque Natural de Candelario-Béjar, empeño en el que Ecologistas en Acción de Salamanca continúa y viene ofreciendo su entera colaboración. La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León debe hablar y actuar para conservar y para incentivar y dinamizar un desarrollo turístico sostenible en los pueblos de la sierra de Béjar y Candelario, arrinconando el deterioro "dejando la Covatilla como está, sin más" y agrandando la protección "con más Parque y red Natura 2000".
Con el respeto que nos merece el interés de todo promotor a sus proyectos emprendedores, incluidos el sudor y el derecho de sus trabajadores, pero con el convencimiento de que el esquí alpino no es viable ni económica, ni ambientalmente en La Covatilla, y está alejado de perspectivas de seguridad y continuidad para los deportistas, nos resistimos a aceptar como ciudadanos que el bien común de la sierra de Béjar y de Gredos se pueda hipotecar como efecto llamada para lucrase personalmente con esas promociones. Sería un precio demasiado caro. Completado el interés especulativo aquí, abandonarán La Covatilla para buscar otras naturalezas de llamada, no lo duden, pero, mientras tanto, aquí seguiremos para arrinconar el deterioro y agrandar la protección del común. En el ánimo de que quines escriban después de la nieve de Béjar puedan hacerlo con nostalgia, sí, pero sobre todo de una nieve, que aún escasa, cubra una sierra que no se haya derrumbado a copos de hormigón.