Los ganaderos tienen una mucha mayor responsabilidad por la deforestación del Amazonas que los productores de soja, indicó el martes un estudio, cuando los antecedentes medioambientales de los exportadores de materias primas de Brasil son sometidos al escrutinio internacional.
El estudio, realizado de manera conjunta por grupos ecologistas y la industria de la soja, mostró que sólo 12 de las 630 áreas deforestadas desde julio del 2006, que fueron tomadas como muestra -el 0,88 por ciento de las 147.896 hectáreas- fueron plantadas con soja.
En comparación, cerca de 200 fueron convertidas en tierra de pastoreo para el ganado. El resto de las áreas deforestadas aún no han sido utilizadas.
"El gran villano en la destrucción del Amazonas es la haciendo ganadera", expresó Paulo Adario, coordinador de la campaña amazónica con Greenpeace, uno de los grupos que patrocinó el reporte.
Cada año, enormes extensiones del mayor bosque tropical del mundo son devastadas, a pesar de que la tasa ha bajado drásticamente en comparación a un par de años atrás, e información preliminar muestra que cayó aún más durante los últimos 10 meses.
Sumado a los leñadores, ganaderos y campesinos pobres, los granjeros a gran escala a menudo son responsabilizados por contribuir a la devastación, a medida que la frontera agrícola de Brasil se expande en medio de la fuerte demanda extranjera por las materias primas del país durante los últimos años.
Brasil es el mayor exportador de carne de vacuno del mundo y el segundo mayor exportador de soja. Uno de sus principales compradores de soja es China.
Adario dijo que el tamaño de los terrenos deforestados cayó constantemente durante los últimos años. Esto sugiere que los granjeros de soja, que requieren grandes áreas para ser eficientes, ya no están involucrados directamente en la pérdida de bosques.