La Consejería de Medio Ambiente está ultimando el reglamento de protección contra la contaminación lumínica en Andalucía que sentará las bases para la zonificación del territorio y el establecimiento de los niveles de iluminación en función de cada zona, compatibilizando los intereses municipales y empresariales con los científicos, ecológicos y de ahorro energético.
El futuro reglamento establece el régimen regulador del alumbrado exterior, fijando los criterios para la zonificación lumínica del territorio y las características de las instalaciones de alumbrado. Además, estipula las condiciones de funcionamiento, régimen y horario de usos del alumbrado, y desarrolla un procedimiento para la declaración de áreas lumínicas y puntos de referencia establecidos por la Consejería o por los Ayuntamientos, según corresponda. Esta nueva normativa declara como puntos de referencia los observatorios astronómicos de Sierra Nevada y Calar Alto.
En relación con la administración del régimen de protección, la nueva normativa regula la contratación administrativa y la documentación que deben presentar los titulares de actividades sometidas a autorización ambiental unificada, calificación ambiental, licencia de obras; así como la potestad de inspección y control y competencias atribuidas a la Consejería de Medio Ambiente y ayuntamientos.
La norma contempla también la creación de la Oficina para la protección de la calidad del cielo frente a la contaminación lumínica, que se encargará de coordinar, impulsar y promover todo tipo de actuaciones que desarrolle la Consejería de Medio Ambiente en esta materia.
Esta iniciativa se desarrolla en el marco de las Leyes 7/2007 de Gestión Integrada de la Calidad Ambiental y 34/2007 de Calidad del Aire y Protección de la Atmósfera, así como del Real Decreto 1890/2008 del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en el que se aprueba el Reglamento de eficiencia energética en instalaciones de alumbrado exterior.
Contaminación lumínica
La contaminación lumínica o alteración de la oscuridad natural del medio nocturno, provocada principalmente por una iluminación artificial inadecuada, tiene efectos negativos en las investigaciones astronómicas, alteraciones en los hábitos de determinadas especies animales y vegetales sensibles a la luz; así como estado de ansiedad y alteraciones del sueño en las personas. El incremento del consumo de energía eléctrica origina también un mayor coste económico y la generación de contaminantes atmosféricos asociada a la producción de dicha energía.