Un estudio revela que el proceso de desarrollo de una variedad modificada genéticamente tiene este coste.
El nuevo estudio realizado por la asociación Philipps McDougall para CropLife International (grupo compuesto por varias compañias especializadas en agricultura biotecnológica), revela que a día de hoy el proceso de desarrollo y aprobación de una variedad modificada genéticamente tiene un coste de 100 millones de euros para las compañías o instituciones públicas investigadoras. Así se desprende del informe titulado Coste y tiempo requerido en la invención, desarrollo y autorización de una nueva planta biotecnológica, en el que se analiza la inversión económica y de tiempo necesarias para sacar al mercado una variedad transgénica.
El informe se centra en las variedades transgénicas consideradas cultivos de productos básicos que han recibido la aprobación de cultivo en al menos dos países y cuya importación está permitida en al menos cinco países.
De los 100 millones de euros que cuesta desarrollar y aprobar una planta transgénica, más de 25 millones van destinados únicamente a los procesos regulatorios. El tiempo transcurrido desde que se inicia un proyecto de investigación hasta que se lanza comercialmente supera los 13 años.