Desde el sábado 5 de noviembre, voluntarios y voluntarias de Greenpeace salen a la calle en 19 ciudades españolas, para informar a los ciudadanos sobre los impactos de la pesca de arrastre de profundidad y el pescado capturado con este tipo de arte que se encuentra en la sección de pescadería de las principales grandes superficies de España.
Los voluntarios de la organización facilitan información a los consumidores sobre tres de estas especies de profundidad: los fletanes, gallinetas y rapes. Este gran distribuidor ocupa la última posición en el 4º Ranking de Supermercados que la organización ecologista presentó el paso 28 de octubre.
Los voluntarios animarán también a los consumidores a que pidan a los supermercados que dejen de ser cómplices de la destrucción de los océanos y que dejen de vender estas especies, ofreciendo solo aquel pescado que haya sido capturado con métodos selectivos, más sostenibles.
"Esta nueva salida del voluntariado de Greenpeace a los supermercados de su ciudad trata de informar a los clientes sobre el consumo sostenible de pescado y el papel de las grandes superficies. Queremos transmitir a este gran distribuidor la preocupación de sus compradores respecto a la sostenibilidad de los productos pesqueros que les están ofreciendo", ha declarado Paloma Colmenarejo, responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace. Aunque tanto Eroski como Mercadona los dos últimos del ránking están dando pasos para mejorar su política de compra de pescado, deberían hacer más esfuerzos para acelerar la retirada de las especies procedentes de ecosistemas sensibles, como son las profundidades de los océanos", ha añadido Colmenarejo.
Greenpeace pide a Europa que la nueva Política Pesquera Común (PPC), actualmente en revisión, reduzca la sobrecapacidad al eliminar las grandes y destructivas flotas; que establezcan las cuotas según los datos científicos y protejan los ecosistemas marinos a través de una red de Reservas Marinas. Asimismo la organización ecologista demanda que la PPC penalice sin subvenciones a aquellos países que como España no están cumpliendo las normativas europeas, y que se fomente y desarrolle la pesca artesanal.
Debido a estas demandas, el buque de Greenpeace Arctic Sunrise se encuentra en estos momentos en un tour por el Atlántico Norte en defensa de los océanos y denunciando la pesca de arrastre de profundidad, ejemplo de flota sobredimensionada y de mala gestión de la PPC.