El mundo ha tomado conciencia de la importancia de la lucha contra las invasiones biológicas, y le ha dado un nombre a la causa, el cual no es otro que el segundo factor de pérdida de biodiversidad. Llegado a este punto, es hora de poner nombre al enemigo, y si bien es cierto que se nos llena la boca al esgrimir los argumentos sobre el perjuicio que ocasionan las especies invasoras, contadas...