Otro año. Un año más. Nada ha cambiado. Hoy, 12 de mayo, me he despertado encerrado en el mismo sitio y me he dado cuenta de que:
La sociedad me sigue envenenando con sus tóxicos, cruel, injusta y acomodada en su codicia, mientras me rechaza porque no produzco ni consumo como los cuerpos sanos, mientras se ríen y se enriquecen las industrias que nos envenenan.
Vivo...