El gobierno regional del Tíbet anunció ayer un millonario plan para frenar la desertización del "techo del mundo", cuyos glaciares se derriten por el cambio climático y el impacto de la explotación humana. El desierto alcanza ya un 18 por ciento de la meseta tibetana, equivalente a 21,7 millones de hectáreas, y avanza a un ritmo de 39.500 hectáreas anuales, informó Sangye Drawa, responsable de la oficina forestal regional, a la agencia de noticias Xinhua.