El pasado viernes, la Junta de Andalucía publicó la orden que regula el aprovechamiento de la biomasa forestal con fines energéticos. Con ella quedan satisfechos el sector forestal y una parte de la industria bioenergética, y contrariado el sector papelero y empresas como Ence, al ver cómo la biomasa procedente de superficies forestales cuyo aprovechamiento principal sea la producción de energía tendrá la consideración de cultivo energético a efectos de las primas del régimen especial, algo que ha llegado a ser catalogado como “fraude de ley” por Aspapel.