Muestra de los muchos resultados sobre medio ambiente que se publican en la prensa especializada y que no llegan al público general.
Es un hecho que la problemática ambiental, social y económica actual tiene causas conocidas y bien estudiadas, los actores mundiales que la han causado sabían hacia dónde iban las tendencias en cuanto contaminación, su gravedad, los elementos del entorno a ser afectados, los cambios climáticos que generarían los gases de efecto invernadero a través del calentamiento global; Igualmente, sabían que la aplicación de un modelo económico depredador, el capitalismo, tendría efectos devastadores en la degradación y agotamiento de los recursos naturales, así como la generación de la inmensa pobreza reinante en la mayoría de la población mundial, en un planeta que ha sido generoso en recursos para garantizar un mínimo de bienestar a la mayoría de la población mundial.
Cinco cadenas de supermercados controlan más de la mitad de la distribución de alimentos en España. Miles de campesinos de un lado, millones de consumidores por otro y, en medio, la distribución de los alimentos en manos de cada vez menos empresas configuran un modelo de embudo, como en otras partes del mundo.
EL RIO GRANDE DE LA MAGDALENA, tal como su nombre lo indica fue majestuoso y de inigualable fuerza de caudal, su magnífica ubicación geográfica y su ágil intercomunicación entre ciudades, permitió la entrada de la civilización y el desarrollo a nuestro país, al cual recorre de norte a sur; los intercambios comerciales y la llegada de los productos venideros del extranjero, entraban a los pueblos y ciudades con suma facilidad rapidez y economía, lo cual redundó en progreso, prosperidad y desarrollo para el país.
En 1930, Keynes predijo que para 2030, trabajaríamos quince horas a la semana. Pero subestimó nuestro apetito de opulencia. La depresión de la economía ha causado una explosión de ira popular contra la "avaricia" de los banqueros y sus "obscenos" incentivos. Esto se ha visto acompañado de una crítica más amplia del "crecimientismo" ("growthmanship") – la búsqueda del crecimiento económico a toda costa, independientemente del daño que pueda causar al medio ambiente de la Tierra o a nuestros valores compartidos.
El 7 de junio de 2007 el presidente de la república del Ecuador, Rafael Correa, que justo había asumido la presidencia del país cinco meses antes, presentó oficialmente la iniciativa del “Yasuní ITT”, un proyecto cuya piedra angular gira en torno a la no explotación de tres campos petroleros del país, que justamente se encuentran dentro del Parque Nacional Yasuní, en la amazonía, a cambio de una contribución mínima por parte de la comunidad internacional del 50% de los beneficios que obtendría el estado ecuatoriano en caso de explotar el crudo. El pasado martes 3 de agosto el gobierno y el PNUD firmaron el fideicomiso con el fin de recoger los aportes internacionales.
El pasado miércoles, en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, se organizó un panel para debatir acerca de esta única pregunta. Invitado a participar en el evento comencé por cuestionar porque estamos ahora poniendo el tema en la agenda política. La respuesta parece obvia, pero es indispensable establecerla toda vez que es la premisa de la cual necesariamente partimos: los mexicanos estamos cogidos en una guerra (o como se le llame a este infierno), en la cual estamos perdiendo decenas de miles de vidas, sufriendo masivas emigraciones forzadas, arrojando en un pozo sin fondo incalculables riquezas y en el cual también se están hundiendo cientos de miles de negocios. Lo peor quizá es la imposibilidad de la convivencia pacífica, en la medida que se avanza hacia la desintegración de una sociedad organizada bajo reglas morales y jurídicas. Mirándolas muy lejanas a nuestro entorno, antaño siempre nos causaron asombro las matanzas interétnicas en otras zonas del planeta. Hoy, somos testigos de masacres cotidianas en buena parte del país. La última, de los setenta y dos emigrantes centro y sudamericanos indefensos, horroriza no sólo por la brutalidad, sino porque existen pruebas de la complicidad o participación de cuerpos oficiales.
Las polémicas en torno a los toros, la caza del zorro, el trato a los animales de granja, de laboratorio, las exhibiciones en circos y zoológicos, el cuidado de los animales de compañía, han reavivado desde el último tercio del siglo pasado una pregunta que en el mundo occidental venía planteándose al menos desde el siglo XVIII: ¿tienen derechos los animales?
El desastre del golfo de México ha sido y es noticia porque ha afectado las costas de un país rico y poderoso. En cambio, en muchos países empobrecidos ocurren casos de contaminación parecidos desde hace decenios sin merecer la atención de los medios de difusión.
Cada día nos llevamos a la boca decenas de alimentos. Confiamos en marcas como Kraft, Coca-cola, Nestlé, Danone. Pensamos que los nuevos alimentos funcionales, a los que se les atribuye cualidades terapéuticas, como huevos enriquecidos con ácidos grasos omega 3, leche y yogures fermentados con cultivos probióticos y cereales con ácido fólico nos permitirán vivir más y mejor. Pero hay un lado oscuro de aquello que comemos