Hoy en día este comportamiento social de comunidad se ve atacado por la predominancia de conductas individualistas, las que son propias de la modernidad.
Para poder evaluar el impacto ambiental de las obras, es necesario aclarar ciertos conceptos. Lo primero que se debe tener claro es que el término "ambiente" corresponde a un todo: lo que nos rodea y a nosotros mismos; una vez comprendido esto, es posible pensar en definir las obras como diferentes actividades a realizar con determinados medios persiguiendo un fin definido, normalmente orientado al lucro particular.
Como puede apreciarse ya tenemos más de una dimensión en la evaluación ambiental, por un lado está el tema ambiental, por otra parte tenemos una componente económica y por último está la ética. De estas tres es posible definir el marco que encarrilará durante el estudio de los EIA.
Es posible desprender que la economía se preocupa de satisfacer necesidades de los seres humanos; en términos ambientales, es posible aseverar que el mundo tiene un carácter finito; y en términos éticos, es necesario analizar el valor de los recursos naturales así como el derecho que tienen las futuras generaciones de disponer de cierto ambiente para mantener su calidad de vida.
La pregunta del millón es si son compatibles un ambiente finito con unas necesidades humanas que se plantean como ilimitadas, pero luego del análisis, es posible definir que claramente el mundo y todo lo que en él existe, es finito, no así las necesidades humanas, ya que por sobre el umbral de satisfacción de las necesidades básicas se pasa a hablar de deseos, los que sí son infinitos, adentrándonos en el tema ético ya que este ambiente que es finito, no es nuestro y no debe alcanzar a satisfacer nuestras necesidades vitales sino que debe también ser capaz de asegurar la satisfacción de las necesidades de las futuras generaciones.
En este sentido, al enfocar la economía desde una perspectiva ambiental, esta debe preocuparse de satisfacer las necesidades humanas (de todos), y no sólo de la avidez humana de algunos.
El hecho de vivir en un mundo finito nos lleva a ubicarnos en la perspectiva de satisfacer las necesidades vitales nuestras permitiendo la satisfacción de las necesidades vitales de las generaciones futuras.
Ahora, si bien es cierto que debemos validar los fines, resulta necesario validar los medios también, entendiendo por validación que es una elección a la que se ha llegado por un consenso de las alternativas socialmente evaluadas por diferentes mecanismos sociales en la que han participado todos los actores sociales. Se debe aclarar que cuando se refiere a los fines y los medios que se utilizan para evaluar socialmente la actividad económica, se está apuntando a aquellos que directamente presentan algún tipo de conflicto con la sustentabilidad de los recursos.
Resulta necesario esclarecer que el desarrollo de la humanidad ha girado en torno al uso del medio físico y al comportamiento en comunidad y/o sociedad del colectivo.