Viví durante 1974 la gestación de ese increíble proyecto, tan original que casi no había precedentes en España, recientemente renovado; y doy fe del entusiasmo con que Rodríguez de la Fuente nos decía: "Y cuando hagamos la reserva de los buitres""
La ilusión que movió el Refugio hizo posible mantenerlo, incluso en condiciones duras, lo que resultó bastante más difícil todavía que crearlo. Aunque se han concedido 20 premios a trabajos realizados en el Refugio, el enorme esfuerzo realizado por mucha gente para estudiarlo y para defenderlo, incluso a costa de auténticos sacrificios personales, no siempre ha sido reconocido con el respeto que se merece (a veces, por quienes más deberían agradecerlo). Conviene recordar que el Doctor Valverde, creador de la reserva y del parque de Doñana, escribió en sus memorias, cuando hablaba de sus periodos de formación científica en otros países: "Aquello (") me enseñó sobre todo una cosa: el respeto por la conservación del trabajo de los predecesores, sólida base sobre la que se asienta el presente.