Los Estados Unidos de América fueron pioneros en la conservación de la naturaleza. Como país en estrecho contacto con un medio natural agreste y extenso, sobre todo en sus primeros años como nación y muy especialmente en la mitad occidental del continente, fue el primero en declarar un parque nacional para la conservación de un espacio conocido como Yellowstone.
Cuando mis abuelos vendían huevos en el Mercado Central de Sabadell, afuera en la calle, en torno a la plaza, siempre estaban las campesinas. Años más tarde, cuando mis padres siguieron con el puesto, las campesinas continuaban allí. Hoy ya no están. Y mis padres tampoco venden en el mercado. Y es que la crisis del campesinado, del comercio local, de los mercados... no es nueva, ya hace años que se arrastra. A las campesinas se las ha echado de los mercados. ¿Cuántos de los que entonces había continúan aún? Muy pocos.
Mujeres campesinas e indígenas colombianas en el sur del central departamento de Tolima dan una mano a la inhóspita tierra que las rodea para recuperar, al mismo tiempo, su ecosistema y su dignidad, en un esfuerzo conjunto que ha cambiado su entorno y sus vidas.
España cuenta con 16.700 megavatios de origen eólico conectados a la red eléctrica, lo que supone más de 700 parques, según los datos de la Asociación Empresarial Eólica (AEE). Actualmente es la tercera nación mundial en la producción de este tipo de energía, detrás de EEUU y Alemania.
Formo parte de una organización campesina brasileña. Integran el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) campesinas y campesinos que no tienen tierra, asalariados rurales, arrendatarios, meeros o parceiros (personas que reciben una finca del latifundista y pagan lo que producen con horas de trabajo agrícola).
Solo podemos sobrevivir dentro de los límites de la biosfera. Es imposible un crecimiento ilimitado de la economía material y del mercado en un mundo finito. La acción humana contra la naturaleza hoy llega hasta los límites terminales ya que está muy dañada la capacidad autogeneradora de los ecosistemas de la Tierra, y a consecuencia de las rápidas e incesantes demandas humanas que transforman los recursos naturales en desechos y contaminantes.
El cambio climático y la corrupción son consideradas las principales causas de una potencial crisis mundial de agua, que llevaría a una escasez del recurso donde se necesita más y a inundaciones donde se necesita menos. No hay duda cuáles son las principales víctimas: las mujeres, por lo general pobres y sin poder.
En su novela “El hombre invisible” el escritor H.G. Wells cuenta la historia de un científico que logra volverse invisible y de los problemas que ello le acarrea. En la vida real, desde hace muchos años las mujeres vienen luchando contra los problemas que les significa la invisibilidad social a la que están sometidas, en la que gran parte de las tareas que realizan son igualmente invisibles y escasamente valoradas.