Existen millones de planetas desconocidos en el Universo, pero sólo uno ha sido olvidado. El planeta azul, el planeta mutante, el tercero en el Sistema Solar, el más denso, el único que parece albergar vida, ha caído en el olvido. A pesar del aprecio de muchas culturas por la madre Tierra y el respeto que le profesamos la mayoría de los humanos a título individual, no lo tenemos presente cuando llegan los momentos clave. Las prioridades son otras y las discrepancias entre regiones y países se vuelven insalvables cuando la crisis del actual sistema económico arrecia.
Tras el cierre de la conferencia sobre el clima de Durban el domingo pasado, cuando todas las delegaciones hemos vuelto a nuestros cuarteles generales, es el momento de analizar lo allí ocurrido. ¿Cómo se puede calificar el resultado final? ¿Ha sido positivo? ¿Qué papel ha jugado la Unión Europea (UE) y qué hemos obtenido en Durban?
La Cumbre de Durban terminó el sábado a las 4:00 de la madrugada. Pero no sólo terminaron las negociaciones, sino también el Protocolo de Kyoto. Los delegados políticos solo han mantenido el nombre del acuerdo, que queda muy lejos de los compromisos necesarios que debían alcanzarse.
El mayor puerto exportador de carbón del mundo, Richards Bay, a dos horas en coche de Durban, seguía ayer enviando calentamiento global al planeta como símbolo de que todo sigue igual tras la cumbre del clima de la ONU en la ciudad surafricana.