
"La cabeza de este animal es pequeñísima respecto al tamaño del cuerpo, pero su hocico es larguísimo. Carece de dientes. Tiene el cuello corto, os ojos pequeños, las orejas chicas y casi redondas, y la lengua rolliza y larga como coresponde al hocico". De esta forma, arranca la primera descripción biológica del oso hormiguero (denominado en la obra Myrmecophaga jubata, según la denominación de Linneo, pero hoy llamada Myrmecophaga tridactyla) que hubo en el Real Gabinete de Historia Natural, inaugurado en 1771.