A vista de pájaro, algunos paisajes parecen desiertos humanos. En las ciudades se hacina la población, mientras el campo se vacía. La ausencia de servicios y la falta de mujeres parecen ser las principales causas. En España, un 65% de la población vive apiñada en los grandes núcleos urbanos y un 25% en los pueblos más pequeños. Como en tantos otros países, se vivió el éxodo rural, sobre todo de los años 60 a los 80, cuando los pobladores del campo se trasladaron a las ciudades buscando nuevas oportunidades laborales y una mejor calidad de vida.
Cuando mis abuelos vendían huevos en el Mercado Central de Sabadell, afuera en la calle, en torno a la plaza, siempre estaban las campesinas. Años más tarde, cuando mis padres siguieron con el puesto, las campesinas continuaban allí. Hoy ya no están. Y mis padres tampoco venden en el mercado. Y es que la crisis del campesinado, del comercio local, de los mercados... no es nueva, ya hace años que se arrastra. A las campesinas se las ha echado de los mercados. ¿Cuántos de los que entonces había continúan aún? Muy pocos.
La semilla, es el principio de la cadena alimenticia. El que controla la semilla, controla la cadena alimenticia y así, controla a los pueblos. Desde hace más de un siglo, los promotores de la agricultura moderna occidental, apoyados por las potencias financieras de la petroquímica, se dedicaron intensamente a destruir las semillas campesinas y las variedades tradicionales, destruyendo al mismo tiempo los suelos, asfixiándolos con violentos venenos. La agroquímica le ha robado la tierra a los campesinos y se beneficia en detrimento de la humanidad y del planeta.
Tres años después he vuelto a Amayuelas, como dicen sus pobladores, un pueblo normal y corriente, como los de antes. Al cruzar el Canal de Castilla, ya en plena Tierra de Campos, donde todo es cebada y trigo, sabes que te quedan pocos minutos para divisar las primeras casas del pueblo. Un instante para saberte sorprendido. Porque Amayuelas de Abajo es el resultado cambiante de las genialidades de un grupo de personas que decidieron en los años 90 recuperar y repoblar su pueblo, … que se les moría.
¿Puede ser el 2% de la población un “peligro” para el Sistema? ¿Y si ese 2% son jóvenes de 25 a 34 años super preparados académicamente, que recuperan pueblos semi abandonados, salvan y aumentan las escuelas, crean empresas pensando más en el interés social y menos en los beneficios, hacen apología de una vida más simple y natural y enseñan técnicas subversivas como colapsar los futuros robots anti P2P o segar un campo de cultivos transgénicos?
Durante los últimos años el Turismo Comunitario (TC) ha recibido una atención contradictoria. Por una parte incrementan los fondos de cooperación destinados a este sector, pero por otro lado aumentan también las voces que ponen en cuestión su aporte y enfatizan las contradicciones de esta estrategia como factor de desarrollo rural.