El 22 de abril se celebra el Día Mundial de la Tierra, una cita señalada en verde en el calendario internacional para recordarnos la importancia de conservar los recursos naturales finitos del planeta que habitamos. Este año en Andalucía han coincidido, además, varios factores que han ayudado a dar mayor relevancia a esta fecha: por un lado, se ha cumplido el 40 aniversario desde que el evento adquiriese naturaleza y reconocimiento oficiales; por otro, 2010 es también el año internacional de la biodiversidad, con lo que la conjunción de ambas realidades ha tenido un efecto amplificador sobre la claridad y contundencia del mensaje: para vivir es necesario conservar.
Originalmente esta conmemoración se denominó Día de la Tierra, celebrada por primera vez el 22 de Abril de 1970 en los EE.UU, por iniciativa del Senador Gaylord Nelson, adhiriendo en principio a la misma, Canadá y Europa Occidental.
Vergüenza: en Argentina, donde se producen alimentos para dar de comer a cientos de millones de personas, 25 niños mueren por día antes de cumplir un año. Los datos oficiales, que miden la mortalidad infantil en 12,9 por mil nacidos vivos contrastan con el reciente informe de Unicef: 14 por mil. “No nos importan los datos teledirigidos del Indec (Instituto Nacional de Estadística y Censos), lo que está a la vista y nos golpea a todos son cosas sencillas y evidentes” dice el obispo de Humahuaca, Pedro Olmedo. En el país más de seis millones de chicos viven en la pobreza y la mitad de ellos pasa hambre. Sólo en la Ciudad de Buenos Aires, ocho niños mueren por día antes de su primer cumpleaños. En Cuba, la tasa de mortalidad infantil es de cinco por mil.
El presente artículo es un producto de la sistematización de los resultados de un ciclo de tres talleres llevados a cabo en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz entre septiembre y diciembre de 2008, con la participación de representantes de la sociedad civil, tanto de organizaciones miembros de ABDES como de organizaciones sociales invitadas.