En estos días se ha abierto por parte del Gobierno la llamada reforma del sistema financiero con especial atención, pero no solo, al papel que las cajas de ahorro tienen en él. Llevamos ya unos meses atendiendo al pornográfico espectáculo...
Dicen que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, pero hay mujeres que no necesitan resguardarse detrás de ningún hombre para ser grandes. Selma Rubin es una de ellas. Tiene 96 años y vive sola, porque, aunque ha enterrado a dos maridos,...
Los terremotos registrados en la ciudad de Lorca no son los primeros ocurridos en España. Los científicos recuerdan que el sureste peninsular, donde se encuentra la localidad murciana, reúne unas condiciones sísmicas de riesgo medio, con...
Su bajo coste y su capacidad de disminuir el punto de congelación del agua hacen de la sal común (cloruro sódico) la sustancia más económica y efectiva en la lucha contra la acumulación de nieve y las resbaladizas y peligrosas placas de hielo en carreteras y centros urbanos. Sin embargo, un vertido masivo e indiscriminado conlleva negativas consecuencias ecológicas, económicas y sanitarias. Su uso se puede reducir con otras sustancias alternativas que la sustituyen o se combinan con ella, pero sobre todo, con una utilización selectiva y organizada.
Las influencias causadas por una ciudad sobre su entorno y sobre las condiciones de vida de sus habitantes siempre existieron. Pero la enorme expansión de su territorio en los últimos tiempos y la mutación en su comportamiento dieron origen a problemas ambientales, sociales y económicos sin precedentes en dimensión y características. Ya que parece que este modelo de desarrollo ha llevado a transformar estos centros en lugares inhóspitos, donde hay cada vez más contaminación del aire, agua, suelo, más pobreza, menos seguridad, menos naturaleza.
A veces benéficos, a veces destructivos. La tierra, el agua, el viento, el fuego y el éter están presentes en el universo de una manera viva, mutante. El fotógrafo Andoni Canela ha recogido imágenes de todos ellos durante largos años de viajes alrededor del mundo.
“Con la presencia del primer brote de virus ISA, Magallanes acaba de perder su principal patrimonio sanitario: el de ser una mega región libre de los principales patógenos-virus, bacterias y ectoparásitos- que asolan a la industria y ecosistemas marinos a nivel mundial. Lo dramático es que esto ocurre cuando hay solo 8 centros de cultivo de salmón del Atlántico funcionando. ¿Qué pasará cuando operen gran parte de las 1.600 concesiones solicitadas, para un horizonte productivo de 80.000 toneladas anuales?”, señaló Juan Carlos Cárdenas, director del Centro Ecocéanos. La foto montaje representa la potencial invasión de salmoneras en zonas de innegable belleza escénica.
“La pereza de los blancos, enorme en estos climas, hace que los directores de los establecimientos mineros tomen a sueldo a los indios de este género, a quienes llaman caballitos porque se hacen ensillar todas las mañanas, y apoyados en un bastoncillo, con el cuerpo inclinado hacia delante, conducen al amo de un punto a otro de la mina. Los caballitos y cargueros de paso más seguro, igual y dulce son preferidos. ¡Cuán triste es pensar que hay hombres recomendables por cualidades propias de las bestias!”
Cuando yo era un estudiante, en la década de 1970, el mundo estaba llegando a su fin, o eso me decían los mayores. Decían que la explosión demográfica era imparable, la hambruna en masa inminente, se iniciaba una epidemia de cáncer causado por productos químicos en el medio ambiente, el desierto del Sahara avanzaba una milla por año, volvía la edad del hielo, el petróleo se estaba agotando, la contaminación del aire nos estaba a asfixiando y el invierno nuclear nos iba a rematar. No parecía tener mucho sentido hacer planes de futuro. Me acuerdo de una fantasía que tenía, me iría a las islas Hébridas, cerca de la costa oeste de Escocia, y viviría de la tierra para poder sobrevivir a estos holocaustos, al menos hasta que el cáncer me pillara.