Si bien este hombre de poco más de 60 años, nacido en Mantua, Italia, no se ha visto tentado a imposibles como dirigir, con sólo su fuerza, el torrente de un río contra la mugre proverbial de unos también proverbiales establos, a la manera del héroe mitológico, en cambio ha protagonizado un récord aparecido en numerosas publicaciones de su país y del orbe: "Atravesó a pie los 652 kilómetros que serpentean el caudal del Po."
Cuánta gloria futura habrá paladeado este esforzado andarín mientras bajaba del monte Viso, recorría el Piamonte y Lombardía, pasaba por Turín, Pavía, Piacenza y Guastalla, y "desembarcaba" en el delta del mar Adriático (si no escogió el camino contrario, por supuesto). Nada menos que 675 kilómetros de curso, si nos atenemos a una fuente enciclopédica que refuta a la periodística en este punto.