Europa y el mundo están en el trance de atravesar una triple crisis, y desde la que solo es posible vislumbrar un escenario futuro de catástrofe si las cosas siguen por el rumbo que actualmente van: la crisis económica, la crisis ecológica, y la crisis de la desigualdad crónica en el reparto de recursos y oportunidades.
Las organizaciones abajo firmantes, reunidas en Madrid el día 21 de marzo de 2009, solicitamos la no renovación del Permiso de Explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), que expira el día 5 de julio del presente año.
Primero fue la crisis social la que generó conciencias, reacciones, iniciativas diversas, protestas. Después se agregó la crisis ecológica y en íntima relación la energética. Hoy ha hecho su aparición la crisis financiera, convertida ya en debacle económica de escala global, y los defensores de la situación se quedan sin baldes para sacar el agua del buque que se hunde. ¿Son estas crisis fenómenos aislados o por lo contrario no son sino las expresiones de una sola crisis? Aquí de nuevo es la perspectiva histórica la que nos permite responder a la pregunta, pero no la de cualquier historia, sino la de aquella que logra articular la historia de la sociedad con la historia de la naturaleza.
El cambio climático y la corrupción son consideradas las principales causas de una potencial crisis mundial de agua, que llevaría a una escasez del recurso donde se necesita más y a inundaciones donde se necesita menos. No hay duda cuáles son las principales víctimas: las mujeres, por lo general pobres y sin poder.
Ecologistas en Acción-Andalucía sigue insistiendo en el daño que hace la campaña demagógica de la Iglesia Católica a la conservación de la biodiversidad, que tanto trabajo y esfuerzo ha costado a toda la sociedad española. Aunque en los carteles aparezca la foto de un lince boreal, especie no presente en España, Ecologistas en Acción-Andalucía entiende que el comparar personas con animales, de forma malintencionada y demagógica, solo pretende despreciar los esfuerzos que toda la sociedad está haciendo para defender la biodiversidad y así garantizar un medio ambiente saludable a las personas y a las generaciones venideras.
La inversión de un 1% del GDP global, o de alrededor $750 billones, en cinco sectores dominantes podría ser la clave a un Nuevo Acuerdo Verde Global. Los cinco sectores, de la energía renovable a los reservorios de agua dulce, podrían conjuntamente con otras medidas, jugar un papel importante en la recuperación de la economía global y aumentar el empleo, mientras que estimulan la lucha contra el cambio climático, la degradación ambiental y la pobreza. Estas son algunas de las conclusiones de un nuevo informe estratégico postulado por economistas y Naciones Unidas lanzado antes de la reunión de los líderes del mundo del G20 en Londres a principios de abril.
El término humedales engloba una amplia variedad de ambientes, que comparten una propiedad que los diferencia de los ecosistemas terrestres: la presencia del agua como elemento característico. Este elemento juega un rol fundamental en la determinación de su estructura y funciones dentro de la ecología.
Muchos amigos y conocidos, que comparten nuestra inquietud por el alarmante deterioro ambiental de la Axarquía nos han brindado, con sana intención, su enhorabuena por la respuesta de la Justicia a nuestras denuncias sobre Alcaucín. Ni que decir hay que agradecemos su apoyo moral, pero nos gustaría desmentir algunos supuestos implícitos en estos acontecimientos.
Volvemos a tener noticias del lince: otro lince -en este caso una lincesa- ha aparecido muerto en una carretera. Se trataba –cómo no- de un ejemplar sometido a radioseguimiento, que portaba un enorme collar coloreado, rígido y provisto de una antena. Hemos insistido hasta la saciedad en que tales artilugios condenan al lince a la muerte, porque con su colocación se borra de un plumazo el mimetismo con el que fueron dotados por la naturaleza, en un proceso evolutivo de miles de años, y que es su principal arma de caza (la de cazar sin ser vistos).
Pese a proclamarse socialista y defender el "buen vivir", el presidente Rafael Correa impulsa la gran minería a cielo abierto, que en toda la región viene provocando graves daños ambientales y sociales. "Esa izquierda infantil, ese indigenismo infantil, ese ecologismo infantil, ya están volviendo a activarse, haciendo reuniones para promover un levantamiento contra la minería". "Con la ley en la mano no vamos a permitir esos abusos, no vamos a permitir levantamientos, que bloqueen caminos, que atenten contra la propiedad privada, que impidan el desarrollo de una actividad que es legal: la minería".