Esta propiedad hace que los proyectiles revestidos con ella sean capaces de penetrar prácticamente cualquier blindaje.
Irán está a punto de ser agredido por pretender crear capacidades para enriquecer uranio, mientras, sin limitaciones ni escrúpulos, Estados Unidos y varias naciones desarrolladas, utilizan el uranio empobrecido para fabricar municiones.
En 1999 la aviación de Estados Unidos y la OTAN arrojaron sobre Serbia y Kosovo alrededor de 36 000 proyectiles fabricados con uranio empobrecido. En Irak los norteamericanos utilizaron casi un millón de tales proyectiles.
Tal como aparece en la naturaleza, el uranio no es utilizable, razón por la que debe ser enriquecido mediante sofisticados y costosos procedimientos industriales. En esos procesos, como un residuo inevitable, se genera el uranio empobrecido, un material todavía altamente radioactivo, que es preciso almacenar y conservar cuidadosamente. De hecho Estados Unidos dispone de medio millón de kilogramos de los que no podrá deshacerse en los próximos 4,500 millones de años, período que necesita el mineral para dejar de emitir radiactividad.
El uranio empobrecido, 1,7 más denso que el plomo, es la sustancia más pesada existente en el planeta, cualidad que la hace ideal como contrapeso en los cohetes, satélites y naves espaciales.