Como era de prever, la próxima Conferencia de la ONU sobre el cambio climático, que se celebrará en Copenhague (Dinamarca) del 7 al 18 de diciembre, será un fracaso que los políticos tratarán de disfrazar recurriendo a diferentes códigos semánticos, como «acuerdo político» o «paso importante en la dirección correcta».
El viernes 27 de noviembre se celebra el Día sin compras 2009, un evento internacional que lleva 18 años denunciando la crisis ambiental y social a la que nuestro modelo de consumo nos ha llevado. El actual modelo de consumo es social y ambientalmente insostenible. Por ello es necesario otro modelo que priorice el pequeño comercio frente a las grandes superficies, la agricultura ecológica frente a la gran industria de la alimentación intensiva, la cultura de la reutilización frente a la cultura del "usar y tirar", entre otros ejemplos.
El mundo se encuentra en rumbo firme hacia el peor de los escenarios posibles en lo que se refiere al cambio climático, con la media mundial de temperaturas subiendo hasta 6º C a finales de siglo, según advirtieron destacados científicos ayer. Un crecimiento semejante –que sería mucho mayor en las zonas cercanas a los polos– tendría consecuencias catastróficas e irreversibles para la Tierra, convirtiendo en inhabitables grandes zonas del planeta y amenazando la base de la civilización humana misma.
En los años sesenta del siglo XIX la forma más rápida, o al menos la más popular, de moverse por Nueva York era un tranvía tirado por caballos. Los tranvías, que se movían sobre raíles, ofrecían un viaje mucho más tranquilo que los coches de caballos a los que reemplazaron (El Herald describía la experiencia de viajar en esos coches de caballos como una forma de “martirio moderno”). Los neoyorquinos hacían unos 35 millones de viajes en tranvía al año al principio de la década. En 1870 esa cifra se había ya triplicado.
A fines de septiembre se registró un nuevo levantamiento indígena en Ecuador, esta vez en defensa del agua, amenazada por la minería a cielo abierto. Las organizaciones indias se enfrentaron ahora a un gobierno que se proclama antineoliberal, partidario del "socialismo del siglo XXI" y que impulsa una "revolución ciudadana."
Plantar árboles y crear bosques podrían ser claves para lograr ese mundo más habitable que necesitamos. La historia nos demuestra que muchas veces el bosque precede a las civilizaciones y a estas le siguen los desiertos. Por eso, es urgente replantearse y cambiar una economía caduca, voraz y destructiva para poder integrar de nuevo el árbol como motor de vida. El modelo económico que se ha implantado en las últimas décadas estaba basado en un crecimiento desmedido, entre otros sectores, el de la construcción, expandido de una forma irreflexiva, innecesaria e insostenible.
Desde hace más de un año y medio hemos estado observando atentamente cómo los inversionistas están tratando de tomar el control de tierras de cultivo en Asia, África y América Latina como una respuesta a la crisis alimentaria y financiera. En un principio, durante los primeros meses del año 2008, los inversores justificaron la adquisición de esas tierras en nombre de la "seguridad alimentaria", o al menos a su percepción de la seguridad alimentaria.
Hablemos de negocios. Uno, usted es propietario de cinco hectáreas de naranjos en la huerta valenciana y la temporada se ha dado bien. Si vende al precio promedio del sector entonces la diferencia entre ingresos y gastos ha sido de aproximadamente 6.000 euros. 6.000 euros de pérdidas. Dos, usted ha producido durante este año 750 corderos y los ha podido vender todos. Entonces su cuenta de resultados indicará en números rojos, 11.000 euros. Y tres –para no aburrirles con más datos–, pensemos en una explotación de olivares en secano para producir el reconocido aceite de oliva mediterráneo.
Por una Sentencia del Tribunal Supremo (a instancias de una denuncia interpuesta por WWF-ADENA) ha quedado anulado el acuerdo del Consejo de Ministros que daba luz verde al denominado Parque Empresarial Las Aletas, proyectado en plena zona de dominio público marítimo-terrestre estatal, con una ocupación prevista de 5.200.000 m2. No podía ser de otra manera al amparo de la legalidad vigente, que antepone la protección de este dominio como valor prevalente a cualquier otra consideración, aunque la provincia de Cádiz esté plagada de inadmisibles precedentes.
1. NESTLÉ Y EL ACTIVISMO: El pasado día 12 en la reunión de diálogo entre la FAO y el sector privado, en Milán, generó algunas delegaciones que no podemos obviar. En concreto el Presidente de Nestlé, la compañía de alimentos más grande del mundo, Sr. Peter Brabeck-Letmathe, denunció que “es desalentador ver con qué facilidad un grupo de bien intencionados y bien alimentados activistas pueden decidir sobre las nuevas tecnologías en detrimento de los que están muriendo de hambre”.