El mundo enfrenta una crisis global de extinción que amenaza no sólo al medio ambiente natural, sino también a la humanidad misma. Toda la vida en el planeta depende de las especies, los ecosistemas y los recursos naturales. Debemos salvaguardarlos antes de que sea demasiado tarde, porque estamos destruyendo, con un ritmo cada vez más acelerado, la infraestructura natural de la que dependemos.
Hoy he vuelto a ver en un telediario a Juan Pedro Sánchez, alcalde de Yebra (Guadalajara), del PP. Posaba debajo de un cartel de la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares (AMAC). Pero, ¿qué es la AMAC? Pues el lobby cutre del meta lobby atómico español. Las subvenciones para eventos sociales en las comarcas nucleares provienen de los fondos para desarrollo local que legalmente tiene asignados la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa). Pero también son canalizados por el departamento de desarrollo local que la AMAC tiene para conceder a las asociaciones culturales o ambientales.
Tres años después he vuelto a Amayuelas, como dicen sus pobladores, un pueblo normal y corriente, como los de antes. Al cruzar el Canal de Castilla, ya en plena Tierra de Campos, donde todo es cebada y trigo, sabes que te quedan pocos minutos para divisar las primeras casas del pueblo. Un instante para saberte sorprendido. Porque Amayuelas de Abajo es el resultado cambiante de las genialidades de un grupo de personas que decidieron en los años 90 recuperar y repoblar su pueblo, … que se les moría.
Debería ser fácil hacer frente al cambio climático. Existe un fuerte consenso científico apoyado por datos muy sólidos; consenso en la mayor parte del espectro religioso y político y entre las empresas, incluidas las corporaciones más grandes del mundo.
Monsanto fue declarada como la empresa del año por la revista Forbes por su comportamiento económico en el 2009. Sin embargo, Monsanto tiene una pésima imagen. La empresa tiene un valor mercado de 44 mil millones dólares. En su año fiscal 2009, Monsanto vendió 7,3 mil millones dólares por sus semillas y genes que están insertados en sus semillas, contra $ 4 mil millones para el segundo lugar de DuPont y su unidad de Pioneer Hi-Bred...
La sociedad, la economía, el quehacer político y el ambiente atraviesan profundas trasformaciones en la región sudamericana, y especialmente en la Amazonia. Algunas de ellas continúan inadvertidas, sea por desconocimiento, omisión o connivencia.
La creciente mercantilización de la agricultura es una realidad innegable a día de hoy. La privatización de los recursos naturales, las políticas de ajuste estructural, los procesos de "descampesinización" e industrialización de los modelos productivos y los mecanismos de transformación y distribución de alimentos nos han conducido a la actual situación de crisis alimentaria.
Apenas un mes después de que los líderes mundiales reunidos en Copenhague alcanzaran un débil acuerdo para afrontar el cambio climático, industrias de los países más contaminadores de la Unión Europea (UE) intentan disuadir a las autoridades de tomar medidas más contundentes.
Cuando un sistema es incapaz de tratar sus problemas vitales, se degrada, se desintegra o suscita un meta-sistema capaz de tratarlos: se metamorfosea. El sistema Tierra es incapaz de organizarse para tratar sus problemas vitales: peligros nucleares que se agravan con la difusión y tal vez la privatización de las armas atómicas; la degradación de la biosfera; una economía mundial sin verdadera regulación; la reaparición de las hambrunas ; los conflictos etnico-politico-religiosos que tienden a convertirse en guerras de civilización.