La vida media de los 436 reactores nucleares que están funcionando en el mundo es de 23 años. La vida media de los 117 reactores clausurados alcanzó los 22 años. Ningún reactor ha funcionado más de 40 años, que es casi el doble de la vida media de los 553 reactores, y sin embargo el lobby nuclear no solo ha decretado que la vida útil sea de 40 años, sino que la quiere triplicar hasta los 60 años. El poderoso lobby nuclear y el CSN como miembro destacado del mismo, quieren llevar a cabo un experimento con el reactor de Garoña.
Dicho experimento consiste en aumentar su vida operativa hasta los 50 años. No existe ninguna experiencia en el mundo sobre la manera en que se comportará un reactor nuclear por encima de los 40 años, por lo que se carece de datos experimentales e información veraz sobre la respuesta de estos reactores al hacerlos trabajar en el ámbito de lo desconocido Por ello, lo que se quiere llevar a cabo con Garoña es una aventura, un experimento nuevo y arriesgado. Además, se llevaría a cabo en un entorno real, natural y ciudadano.
¿Porqué razón hay que poner en riesgo a la naturaleza y a la ciudadanía de la región? El lobby nuclear se apoya en el dictamen emitido por el CSN, pero en ninguna parte de ese dictamen dice que sea imposible un accidente nuclear en un reactor que en este momento está fuera de normativa. Tampoco dicen que sean ellos responsables de las consecuencias que pueda tener un accidente nuclear. La responsabilidad de la seguridad de los ciudadanos ante un percance de esta naturaleza es del Gobierno. Ninguno de los que presionan de manera tan brutal al presidente Zapatero tiene ningún tipo de responsabilidad, por eso alientan al Gobierno a tomar una decisión tan arriesgada. El expresidente González cerró Vandellós I y el expresidente Aznar cerró Zorita. ¿Cuál es la razón para que el lobby nuclear al completo no permita hacer lo propio al presidente Zapatero?
La demanda de energía eléctrica durante los cuatro primeros meses del año ha sido un 8,9% menor que en el mismo periodo del 2008. La producción eléctrica de Garoña (el 1,28% de la generación del 2007), es insignificante e innecesaria para el sistema eléctrico nacional. ¿Por qué hay que ceder a las pretensiones económicas del propietario y a las pretensiones político-económicas del lobby nuclear? El lobby nuclear sabe que el desarrollo del sector a medio plazo, basado en espejismos más que en la realidad, esta lleno de dificultades y han decidido ganar tiempo decretando la extensión de la vida operativa de las centrales, a pesar del riesgo que ello supone para el medio natural y humano. Un amplio conjunto de organizaciones sociales, ecologistas, sindicales, vecinales y políticas vienen reclamando desde hace años el cierre de Garoña, petición hecha también, desde instituciones como el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Álava.
Un accidente grave pondría en riesgo a los ciudadanos de la región, también arruinaría su patrimonio, los pequeños negocios agrícolas de la zona, así como la incipiente industria de ocio y recreo rural que se está tejiendo en la región. El cierre definitivo de la central ofrecería unas perspectivas de futuro para la zona muy esperanzador, también ayudaría a destejer progresivamente las redes de intereses construidas por los propietarios de la central sobre parte del entorno público ciudadano, y facilitaría el desarrollo sostenible de la zona mediante el impulso del empleo y el bienestar. Se trata de una zona privilegiada para el desarrollo de iniciativas en el sector del ocio, recreo y disfrute de la naturaleza, que favorecen de verdad a los ciudadanos del entorno, que serían sus propios beneficiarios, conformada por los pueblos que forman el parque natural de los montes Obarenes, la histórica ciudad medieval de Frias, del siglo XIII, y el parque natural de Valderejo. El presidente Zapatero se comprometió a cerrar las centrales cuando éstas consumieran su vida útil. Ahí tiene el reactor nuclear de Garoña, viejo y agotado, que ha llegado exhausto al final de su vida operativa. Confiemos en su palabra.
Y en segundo lugar que parece lógico que existiendo una "industria ecologista" tan fuerte y apoyada en múltiples lobbies, haya aparecido, por pura ponderación, un grupo anti-antinucleares. Máxime cuando dichos lobbies (al que perteneceis) no esgrimen razones técnicas, solo intentan amedrentar a la población con imaginaciones.
Sinceramente, me alegro de que contra el lobby antinuclear aparezca un lobby ciudadano anti-todos vosotros.
Por otra parte, el riesgo se disminuye en función de las exigencias a las instalaciones, severidad y rigor de las inspecciónes; y una planta nuclear, es de lo más exigente de las instalaciones tecnológicas existentes..., por lo que el prolongar la vida de una instalación tras una rigurosa inspección por organismos técnicos competentes..., no es correr ningún riesgo a mayores.