El último lunes 22 de marzo, fue celebrado mundialmente el Día del Agua. Sin embargo, la situación de este bien natural no dio márgenes para las celebraciones sino para las reflexiones. La falta de acceso al agua limpia es hoy una de las grandes causantes del hambre, de la desnutrición, de la mortalidad infantil y de enfermedades.
Según Save the children, más de 900 millones de personas no tienen acceso al agua potable en cantidad suficiente y más de 2,5 millones sobreviven sin servicios mínimos de higiene y salubridad. Estos números se convierten en tres millones y medio de muertos cada año por falta de agua potable, mínimas condiciones de higiene y una red de desagüe sanitario.