Estados Unidos prohíbe definitivamente la experimentación de chimpancés para usos médicos o de cualquier otra índole
Se pone de esta forma delante de España, en su protección a pesar de existir en nuestro país, una Proposición No de Ley que intencionadamente no ha sido debatida por la Comisión de Medio Ambiente del Congreso.
En el año 2000, antes de dejar el cargo de Presidente, Bill Clinton, firmó una Ley denominada “CHIMP ACT”, que liberaba a todos los chimpancés que estaban siendo usados para experimentos médica en Estados Unidos, solicitando su envío a santuarios privados o oficiales. Pero aquella excelente noticia se vio truncada en parte a última hora, por las presiones de los investigadores médicos y del lobby farmacéutico, agregándose que en caso de emergencia, aquellos chimpancés que estuvieran en instalaciones que recibieran fondos ofíciales federales, podrían ser reenviados a los centros de tortura médica.
Desde ese momento, el GAP (Great Ape Projet Internacional) junto con otras Asociaciones como Proyecto R&R, Fundación Arcus, NAVS, HSUS, defensoras todas de los grandes simios y que gracias a ellas se pudo presentar y aprobar el CHIMP ACT, se pusieron de nuevo en campaña para suprimir el apartado que daba vía libre para volver a los centros de experimentación médica. Después de siete años de lucha incansable, el pasado 26 de diciembre, el Presidente Busch ha firmado la nueva CHIMP ACT que no permite más el envío de chimpancés a centros de experimentación médica, tanto públicos como privados.
Es una victoria emblemática, ya que Estados Unidos era de los pocos países en el mundo, donde aún utilizaban chimpancés en laboratorios norteamericanos y que con esta Ley, queda prohibida de forma permanente su tortura. Aún existen cientos de chimpancés en estos centros donde han sido sometidos a barbaridades en espera de ser llevados a santuarios de descanso. El GAP de Estados Unidos tiene censados a numerosos de ellos con indicación de las empresas y lugares de ubicación. Ahora la tarea principal tras esta Ley recientemente firmada, es la de sacar a todos los chimpancés de los laboratorios y llevarlos a los centros de recuperación. Es imprescindible hacerles olvidar los horrores a los que han sido sometidos, según han afirmado los defensores de este gran logro, considerando esta conquista como un paso esencial en el reconocimiento de los derechos básicos de los homínidos no humanos en nuestras sociedades.
Para Pedro Pozas Terrados, Director Ejecutivo del Proyecto Gran Simio: “Estados Unidos ha dado un paso muy importante por la lucha de los derechos de nuestros compañeros evolutivos y gracias al GAP junto con otras Asociaciones que han colaborado estrechamente durante estos siete años, ha sido una gran victoria y máxime si hablamos del país que más chimpancés tienen en centros de experimentación médica o laboratorios farmacéuticos. Esta Ley debe ser modelo para ser implantada en la Unión Europea y en todo aquellos países donde no existe ningún tipo de protección”.










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